Eras mi libro entero
Anónimo
Tengo miedo de seguir olvidándote. Ya no recuerdo el sonido de tu voz, ni el tacto de tus dedos sobre mi piel. No recuerdo a qué saben tus besos, ni el color de tus ojos.
Tengo miedo de ir soltando tu recuerdo poco a poco, de ver cómo todo aquello que conocía de ti deja de existir, de saber que la palabra amor ya no volverá a estar ligada a tu nombre.
Pero creo que a lo que más miedo le tengo es a que tú ya te hayas olvidado de mí, a que mi presencia y todo lo que fui para ti hayan dejado de existir, a que ya no forme parte de tu vida.
Me da tanto miedo no poder avanzar que, a veces, me pregunto cómo lograste hacerlo. Porque a mí me cuesta estar sin ti, pero a ti parece que no. Parece que fui un simple capítulo más, cuando tú eras mi libro entero.
Tengo miedo de dejarte ir, pues tengo miedo de perderme en el proceso. O tal vez tengo miedo de dejarte ir porque sé muy bien que no habrá regreso. Tengo miedo de volver a sentir.
Tengo tanto miedo que, por esta noche, solo descansaré hasta el amanecer, esperando no encontrarte en mis sueños ni en la ausencia de mañana.