Cenizas del Adiós
Anónimo
Se apagan las luces que un día encendimos,
quedan las palabras que nadie escuchó;
somos el recuerdo de lo que quisimos,
un eco lejano que el tiempo borró.
No te guardo odio, ni rencor amargo,
solo me da pena ver lo que se fue;
un amor inmenso que se hizo tan largo
que al final los brazos no pudieron sostener.
Te dejo partir, aunque el pecho queme,
aunque cada esquina me hable de tu andar;
hay amores grandes a los que se teme,
y otros que se marchan para no volver jamás.