El último beso
Anónimo
El último beso suena irónico, pero lo extraño, y eso me duele. Duele porque fue perfecto, porque tus labios me decían descaradamente que me amaban.
Duele porque tus ojos me miraron con esa mezcla de amor y despedida, como diciendo «te quiero, pero ya no puedo quedarme». Duele porque fue el final, la última vez que el tiempo se detuvo para nosotros, y la última vez que todo tuvo sentido.
Y aunque intente olvidarlo, aunque pase el tiempo, sé que ese beso va a seguir doliendo cada vez que lo recuerde, porque fue tuyo, porque fue mío y porque ya no es nuestro.