Esperando tu Llegada
Cartas Eternas
Cuento las semanas, tacho en el cuaderno
cada amanecer que me aleja del ayer;
esperar tu abrazo en el frío invierno
es el único fuego que me hace arder.
Sé que cuando el tren por fin se detenga
y tus pasos firmes vengan hacia aquí,
no habrá soledad que su sombra sostenga
ni un solo dolor que me aparte de ti.